Estar con la persona que quieres es algo muy especial, y requiere un escenario mágico e íntimo. Ámsterdam tiene un “algo” indescriptible que hechiza los sentidos. Un destino romántico de primera línea, donde es difícil no sentirse como un auténtico poeta.
Parte del caracter romántico de Ámsterdam se debe a que está situada prácticamente sobre el agua. Al fin y al cabo, ¿qué hay más fantástico e irreal que una ciudad flotante?.
Este paisaje de majestuosos edificios centenarios irguiéndose (de manera más o menos recta) sobre un laberinto de canales de aguas tranquilas, sin duda rebosa una atmósfera mágica que invita a la serenidad y la contemplación.
Pasear en el albor de la mañana, cuando la suave luz baña los edificios, es casi tan arrebatador como hacerlo al atardecer y contemplar cómo los canales van adquiriendo un resplandor anaranjado.
Y pasear por la noche por Ámsterdam con esa persona especial, cruzando los puentes iluminados sobre los canales, es una experiencia verdaderamente única.
Cafés y restaurantes pueblan rincones escondidos y encantadores callejones. Cuando hace buen tiempo, Spanjer en van Twist le ofrece una romántica terraza junto a los canales con una anchura para una mesa para dos. En los meses más fríos, déjese atrapar por la gezelligheid holandesa –una palabra que podría traducirse como “acogedor” – en alguno de los pintorescos cafés de la ciudad.
Con todo este agua, uno se se siente tentado a saltar a bordo de un barco. Haga un crucero por los canales en un elegante velero con interior de madera: el lugar ideal para una cena romántica. También tendrá la oportunidad de convertirse en el capitán de una fabulosa embarcación...de aluminio, alquilando un barco privado y recorriendo los canales.
Las parejas más activas de visita en la ciudad de las bicicletas, pueden alquilar un tándem, o merendar en alguna de las muchas zonas verdes de la ciudad, como si fueran un par de ciudadanos más.
Si busca el encanto de lo antiguo, o el diseño más contemporáneo, Ámsterdam le ofrece el alojamiento perfecto para la estancia romántica perfecta:
Seven Bridges Hotel – Situado en una casa con más de 300 años de antigüedad, junto a uno de los canales más pintorescos de la ciudad. Más idílico, imposible.
Amsterdam American Hotel – Con una fabulosa decoración Art Decó, habitaciones con balcones y albornoces esponjosos, en plena Leidseplein .
The Dylan Amsterdam – Si lo que de verdad le conquista es la sofisticación, reserve una habitación en este tesoro del diseño situado en el Keizersgracht, en pleno centro.
Hotel de l'Europe – Uno de los hoteles de cinco estrellas más lujosos de Ámsterdam, con una historia muy romántica: este hotel fue un regalo de Freddy Heineken, su anterior propietario, a su adorada esposa.
The College Hotel – Este elegantísimo hotel-boutique en el barrio más chic de Ámsterdam: Oud Zuid. Su bar y restaurante gozan de muy buena fama.
Hotel 717 – Un hotel de tan sólo 8 habitaciones. Para el trato más personal.
Hotel Toren – Le recomendamos la Suite Nupcial o la Garden Cottage. Lujo y privacidad en estado puro.
Los canales de Ámsterdam le harán soñar, pero no sólo de manera figurada: ¿sabía que también es posible dormir sobre ellos?. Reserve una noche en una casa-barco. Con todas las comodidades del mejor hotel, y el encanto de un barco de verdad.
A las parejas con algo que celebrar (quién sabe, quizá ha aprovechado este viaje para hacer esa proposición tan especial...) les recomendamos el Twenty Third, un bar de cócteles situado en la azotea del lujoso Hotel Okura. Además de ofrecer una selección de más de 20 Champagnes, en su terraza disfrutará de unas vistas de la ciudad como jamás las había imaginado.