Sede de festivales mundialmente conocidos como el North Sea Jazz, Holanda es el paraíso del jazz y Ámsterdam la catedral de los conciertos en directo. Aquí podrá presenciar actuaciones de jazz legendarias y ver en acción a estrellas internacionales. Aquí le damos una guía para jazzear hasta la locura.
El Jazz es enormemente popular en Ámsterdam, tanto que hasta tiene una sala exclusiva: la Bimhuis, considerada por muchos una de las mejores salas de jazz del mundo. La Bimhuis abrió sus puertas en 1974, transladándose posteriormente al ilustre Muziekgebouw en 2005. Aunque tiene más de 225 plazas, tiene una atmósfera muy íntima. El programa de la Bimhuis se centra en el jazz de creación de artistas locales e internacionales, aunque también ofrece una interesante selección de músicas más comerciales.
Café Alto es “el” garito de jazz por excelencia. Este pequeño café marrón junto a la Leidspelein es un poderoso imán para los aficionados al jazz de todo el mundo. El saxofonista holandés, Hans Dulfer, así como su internacionalmente conocida hija Candy Dulfer, actúa aquí con regularidad. El Cotton Club es otro de los templos del jazz en Ámsterdam, y le transportará a las noches del Harlem neoyorkino. ¡La versión holandesa es casi igual de legendaria!
Y como el ritmo no descansa, en el Maloe Melo hay actuaciones de blues y jam y jazz sessions casi todas las noches. Nombres estelares como Patti Smith, Doug Sahm, T99, the Seatsniffers, Lousiana Red, T-Model Ford, se han dejado la piel en su escenario. Otra importante sala es la Paradiso ubicada en una antigua iglesia, ha ofrecido en los últimos 50 años miles de conciertos de las mejores bandas del mundo. En su programa encontrará grandes nombres del blues.
¿Ha visto la gran guitarra sobre uno de los tejados de la Leidseplein? Entonces es que ha llegado al club Bourbon Street. Sting, Jeff Healey, Bobby Kimball (Toto), The Rolling Stones, y la carismática estrella del rock holandesa Herman Brood, vivieron la noche en su animado bar. Los domingos y los martes por la noche hay jam sessions de blues. Melkweg también es lugar obligado de visita para los adictos al jam, especialmente durante el festival Jam in the Dam.
Ámsterdam no sólo es una ciudad con mucho “swing”: también es una de las capitales del jazz más importantes de Europa.