Bares de tapas, marcha nocturna, pasión por el deporte y gente muy, muy simpática: Ámsterdam lo tiene todo para que los españoles se sientan como en casa. Aquí le presentamos algunas maneras de descubrir Ámsterdam sin perder el sabor ibérico.
Si su inglés deja que desear, no se preocupe: en Ámsterdam puede hacer muchas cosas, sin dejar de hablar español. El Rijksmuseum ofrecen audioguías, al igual que el Museo Van Gogh, donde además podrá ver hasta finales de mayo la obra del artista español más internacional en la exposición “Picasso en París: 1900 – 1907”. Si no puede vivir sin un libro en la mano,en CLC Books & Music encontrará los mejores títulos en español. Y también puede contratar recorridos guiados en el idioma de Cervantes en Gassan Diamonds o Descubre Ámsterdam, una empresa especializada en recorridos guiados en español.
Cuando se le pregunta a un español qué es lo que más echa de menos de España, la respuesta es rotunda: ¡la comida!. Esto no será un problema en Ámsterdam. En el restaurante La Oliva, en el popular barrio del Jordaan, podrá degustar pinchos, tapas y otras delicias ibéricas en un ambiente muy español. Hollandaluz trae la luz y el color de Andalucía a la capital holandesa, con platos de jamón ibérico y una maravillosa colección de azulejos y objetos de cerámica pintados a mano.
Holanda y España comparten una gran pasión: los deportes. Los futboleros/as no pueden perderse una visita al Ajax Experience, donde podrán conocer de primera mano la historia de este legendario club y comprar camisetas. El Estadio Olímpico de Ámsterdam (Olympisch Stadion) le ofrece la exposición Olimpic Experience: un recorrido por la historia de los deportes en Holanda.
Y para terminar el día, en el bar Barça podrá ver los mejores partidos de la liga española y holandesa, mientras se toma unas tapas.
Ámsterdam tiene una vida nocturna apasionante y variada con locales para todos los gustos: desde los típicos cafés marrones,con su atmósfera popular y desaliñada, hasta clubs de copas con DJs y salas Lounge de diseño. Leidseplein es sin duda el centro de vida nocturna de Ámsteredam, con un ambiente inmejorable. Podrá escuchar músicas de todo el mundo en salas como Melkweg y Paradiso, y un completo programa de jazz y blues en Maloe Melo. Y si prefiere la atmósfera íntima y apasionada de un concierto de Flamenco, no se pierda el Café Duende. Sólo el nombre,lo dice todo.
Con una variada oferta cultural y de ocio, Ámsterdam es una capital con un toque muy español.