Todo el mundo conoce el Ámsterdam de los grandes museos, de las galerías de arte, las tiendas estrafalarias y, en resumen, de todo tipo de entretenimiento. Pero en un día de sol, ¡no el mejor sitio para disfrutarlo es el aire libre! Aquí le contamos cómo disfrutar de Ámsterdam y volver a casa con un bronceado de lo más sano - ¡allá vamos!
Puede que al organizar su viaje a Ámsterdam, la playa no entrase en sus planes. Por eso le aconsejamos que incluya el bañador, las palas y la gorra en su maleta: Ámsterdam cuenta con fantásticas playas urbanas dentro de la ciudad, y con largas playas de arenas blancas a menos de 45 minutos de distancia. Y si no le gusta la sensación de la arena en los zapatos, siempre puede tumbarse a tomar el sol en los preciosos parques y jardines de Ámsterdam.
En una ciudad en la que el negocio inmobiliario sube como la espuma, cada centímetro se aprovecha al máximo. Los tejados y azoteas de Ámsterdam a menudo ocultan fantásticas terrazas – en las que podrá no sólo adorar al sol, ¡sino además disfrutar de unas vistas espectaculares! Una de las mejores se encuentra en la Biblioteca Pública de Ámsterdam – ideal para combinar un sabroso refrigerio con la mejor literatura. Otras grandes favoritas se encuentran en el restaurante Werck –cerca de la casa de Ana Frank– y en los almacenes De Bijenkorf.
El parque infantil Groot Melkhuis, en el Vondelpark es ideal para las familias con niños menores de 5 años. Mientras los niños se columpian, se tiran por los toboganes, o juegan en la arena, sus padres pueden comer o beber algo en su cafetería autoservicio. Otro lugar muy popular, especialmente entre los extranjeros, es el encantador parque situado en el punto donde confluyen la Herengracht y la Brouwersgracht, en pleno barrio del Jordaan. Pero quizá el parque más inusual esté en la terraza situada sobre el tejado del Nemo - ¡con una playa especial para los más pequeños!
El vino rosado es una de las bebidas favoritas de los amsterdameses para contemplar la puesta de sol. Busque un lugar en el que admirar el ocaso paseando por la Haarlemmerstraat, el Jordaan, o los canales de la ciudad: aquí hallará multitud de cafés con terraza. Una opción espectacular es la terraza del Muziekgebouw aan T’IJ – en la que podrá observar el trasiego del río Ij, con el sol poniéndose sobre la ciudad. La terraza del Museo del Cine, en el Vondelpark , también es muy entretenida: puede ver a la gente haciendo footing o patinando.
Ámsterdam es un sitio genial para dorarse al sol, ¡salga a disfrutarlo!