Para que Ámsterdam sea habitable y accesible se aplica en grandes partes de la ciudad una política de aparcamiento. Para aparcar el coche hay que pagar.
Fíjese en las indicaciones que hay junto a las vías de acceso. Estas indicaciones forman parte de un sistema dinámico de reserva de aparcamiento que le ayudará a encontrar un aparcamiento. Estas indicaciones están conectadas con 10 parkings a través de un ordenador central, por el cual al entrar en la ciudad recibe información actual sobre la disponibilidad de plazas en el parking más cercano.
El Sistema de Aparcamiento Dinámico Integral (siglas en holandés IDP) distribuye la afluencia de tráfico de vehículos y reduce el número de kilómetros de búsqueda. Las indicaciones dinámicas sobre la carretera dan información sobre el espacio disponible en diez parkings en el centro y sus alrededores.
Aparque su coche en un aparcamiento oficial en que haya un expendedor de tickets de aparcamiento. En casi toda Ámsterdam – la zona dentro de la autopista de circunvalación – sólo se puede aparcar en esos aparcamientos y en parkings. Reconocerá los expendedores de tickets por la caja azul con la letra P. En total se dispone de unos 80.000 aparcamientos.
Si no está en posesión de un ticket de parking en vigor, tiene que pagar el importe que se indica en el expendedor de tickets. Si no lo hace corre el riesgo de encontrarse un cepo en el coche. Su coche también se lo puede llevar la grúa.