Situado en una Antigua factoría de gas, el parque cultural Westergasfabriek es un lugar especial en el que darse un respiro y cargar las pilas. En ningún otro lugar de Ámsterdam encontrará una oferta cultural tan diversa ni una onda más relajada que en los verdes terrenos del Westergasfabriek de Ámsterdam.
La Westergasfabriek fue construida en 1883 por la Asociación Imperial Británica de Gas Continental. En aquel momento, era la factoría de gas más grande de Ámsterdam, un gas que se utilizaba principalmente para el alumbrado público. Casi todos los edificios de la Westergasfabriek fueron diseñados por Isaac Gosschalk, en una variación del estilo 'Renacimiento holandés'. Tras el descubrimiento del gas natural en 1960, la producción de gas se paralizó, algunos edificios fueron destruidos y otros se utilizaron como almacenes. En 1989 este complejo fue declarado monumento industrial, y en 2003 el parque abrió sus puertas.
La combinación entre los monumentos industriales, con su particular atmósfera, y la tranquilidad del entorno del Westerpark hacen de Westergasfabriek un espacio multifuncional único. Aquí encontrará todo lo que espera de un gran parque urbano – árboles, arroyos y parques infantiles – pero también galerías de arte, cafés, bares y restaurantes, un teatro y hasta un cine. Si es madrugador/a, puede comprar pan recién hecho en De Bakkerswinkel – tan bueno, que es pecado tirárselo a los patos – o irse de fiesta toda la noche en el Flex Bar. El Westerpark cuenta además con pistas de tenis gratuitas.
Pero la Westergasfabriek no sólo atrae a los artistas: las familias, y sobre todo los niños pequeños, disfrutan enormemente con su zoo de mascotas, o haciendo picnic en los terrenos del Westerpark. La Westergasfabriek es tan interesante tanto en verano como en invierno. Durante los meses de frío se instala una lujosa carpa de circo en la que se puede disfrutar de una comida de primera y de fantásticos espectáculos circenses. Y el festival Cinekid es un festival de películas, televisión y nuevos medios para niños que también es inmensamente popular.
Una experiencia que sólo podrá probar en Ámsterdam: la Westergasfabriek. ¡Una visita imprescindible!