Seguramente, el nombre NEMO le recuerde a ciertos libros de su infancia con fondos marinos llenos de tesoros y aventuras emocionantes...Y todo esto es lo que econtrará (al menos en teoría) en el Centro de la Ciencia NEMO de Ámsterdam: NEMO es un mundo mágico de descubrimientos, en una ciudad situada a algunos metros por debajo del nivel del mar. Por no hablar de su edificio, ¡una obra única de un arquitecto de talla internacional!.
El edificio de NEMO es un espectáculo en sí mismo. Situado al comienzo del túnel del IJ, para muchas personas tiene forma de ballena, aunque parece ser que esta no era la intención del arquitecto. El exterior está recubierto de cobre y es algo así como un experimento científico, ya que es un material que se modifica con el tiempo y que da al edificio ese color verde tan especial. Su creador no es otro que el galardonado arquitecto italiano Renzo Piano, autor del Centro Pompidou de París y el Shard London Bridge de Londres (todavía en construcción, pero que será uno de los edificios más altos de Europa cuando se termine en el año 2012). Renzo Piano y NEMO tienen una cosa en común: o le encantan, o les detesta, pero sin duda ¡no le dejarán indiferente!
El único requisito indispensable para entrar en NEMO es tener ganas de disfrutar. Aquí el lema es “prohibido NO tocar”. Tiene permiso para pulsar todos los botones, tirar de todas las palancas, y cambiar las cosas de sitio. Recorriendo las cinco plantas de esta pequeña ciudad de la ciencia, descubrirá cosas sobre el mundo que le rodea y encontrará respuestas a preguntas que ni se había planteado. Y si prefiere los experimentos más dulces, también se puede fabricar regaliz – la “chuche” preferida de los niños holandeses- en su laboratorio.
Una cosa es segura: ¡en NEMO no hay tiempo para el aburrimiento!. Exposiciones que se renuevan continuamente, obras de teatro, películas, talleres y demostraciones: todas ellas dirigidas a niños entre los 6 y los 16 años, pero que son muy entretenidas para los mayores. Deje que un ordenador evalúe si toca bien o mal la batería. Descubra todas las cosas que se pueden hacer con electricidad y pruebe suerte construyendo una casa con espuma de poliestireno y bambú. Y si por casualidad lo quiere saber, aquí hay una máquina que le muestra cuál será su apariencia dentro de treinta años....uugg...
Subiendo y subiendo, llegamos al tejado: a unos 30 metros de altura sobre el río IJ, el tejado de NEMO tiene una terraza con unas vistas impresionantes a la ciudad. La terraza se puede visitar de manera gratuita sin pasar por el museo, subiendo las escaleras desde Prince Hendrikkade...pero tome aliento, ¡porque hay unas cuantas!. En los meses de verano esta terraza el sitio ideal para pasar un rato al sol – hay hasta un parque con arena para que jueguen los peques de la familia.
El objetivo de NEMO es que pase un buen rato y vuelva a casa entusiasmado/a con la ciencia y la tecnología. Hay tantas cosas emocionantes que ver y descubrir aquí, que siempre merece la pena volver a visitarlo...
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