¿Sabía que en Holanda patinar sobre hielo durante el invierno es tan típico, o más, que los molinos de viento y el queso? El patinaje sobre hielo levanta pasiones en lo deportivo, pero además es un entretenimiento en familia muy tradicional y arraigado.
A los amsterdameses les encanta patinar sobre hielo. Patinar sobre hielo natural ya no resulta tan fácil como antes, debido al incremento en las temperaturas. Por eso la ciudad instala cada año pistas de patinaje sobre hielo en las plazas más importantes, para que lugareños y visitantes pasen un buen rato al aire libre practicando este deporte tan tradicional.
Si el tiempo acompaña y hiela durante varios días, el Keizersgracht y los canales circundantes se hielan, convirtiendo los canales en pistas de patinaje en toda regla. Si las temperaturas se mantienen por debajo de los -4ºC durante al menos cuatro días seguidos, el hielo será lo suficientemente grueso como para patinar sobre él. Cuando esto ocurre, patinadores de toda la ciudad inundan estos canales, convirtiendo al majestuoso Keizersgracht en un alegre espacio de recreo invernal.
El lago del Vondelpark, de poca profundidad, se hiela más a menudo, formando la pista de patinaje perfecta para los patinadores principiantes ansiosos de perfeccionar su técnica.
Ámsterdam cuenta con pistas de patinaje de todos los tamaños, para pasar la tarde con los niños, o para entrenarse para una carrera de patinaje. Las pistas instaladas en el centro de la ciudad, de menor tamaño, aparecen siempre rodeadas de mercadillos invernales para tomar una comida o bebida caliente y observar cómo la gente patina... o hace lo posible por mantener el equilibrio, dependiendo del caso.
A continuación puede ver una lista con las pistas de patinaje sobre hielo abiertas en Ámsterdam:
