Ámsterdam está llena de lugares y monumentos excepcionales tanto por su belleza como por su historia, y la mayoría de ellos los encontrará en las guías de viaje. Pero todavía quedan tesoros escondidos que esperan ser descubiertos por los viajeros más curiosos. Así que agudice la mirada, explore el terreno y siéntase como un auténtico descubridor mientras aprende más cosas sobre Ámsterdam.
Por si no lo sabía, la escalera que une el cielo y la tierra está en la Nieuwe Kerk de Ámsterdam. Este maravilloso púlpito medieval de 10 metros fue tallado por el maestro Albert Vinckenbrinck, quien dedicó 19 años de su vida (de 1645 a 1664) a perfeccionar esta obra maestra. Este púlpito es un libro abierto lleno de historias y detalles, algunos de ellos no tan sagrados: si se fija bien encontrará unos angelitos traviesos deslizándose por la cuerda que recorre las escaleras, ¿o es que en el cielo uno no se lo puede pasar bien?.
La Schreierstoren es la torre defensiva más antigua de Ámsterdam, y en su día fue uno de sus puntos más representativos. Ya desde el año 1480, las esposas de los marineros acudían aquí a despedir a sus maridos cuando partían a sus viajes. Una placa de 1569 muestra a una mujer llorando ante la partida de un barco y espantosos monstruos marinos. En otra placa se recuerda que el ilustre explorador Henry Hudson partió desde este mismo lugar en 1609 hacia Nueva Ámsterdam – lo que hoy se conoce como Nueva York – y descubrió el río que ahora se llama...¿a que no lo adivina? Pues sí, ¡el río Hudson!.
Pocos saben que en el Museo Allard Pierson de Ámsterdam se encuentra un trocito de la Grecia antigua. Este museo cuenta con una reconocida colección de antigüedades y hallazgos arqueológicos, y muestra además la colección arqueológica de la Universidad de Ámsterdam. Sin duda, la pieza más conmovedora es una tumba de alrededor del año 420 DC. Esta tumba perteneció probablemente a una joven que murió al dar a luz. Tallada en la piedra, e inmortalizada para la eternidad, aparece una mujer tomando en sus brazos a un recién nacido de las manos de una sirviente.
Ámsterdam es una de las pocas ciudades en el mundo ¡con un Museo de la Pianola!. Este particular museo cuenta con un archivo de más de 25.000 rollos perforados. Compositores tan famosos como Mahler, Debussy, Rachmaninoff, Ravel y Strauss, y los mejores pianistas de sus tiempo, grabaron sus interpretaciones en estos rollos. Escuchar la música, y ver cómo las teclas suben y bajan solas, ¡es casi como si los espíritus tocaran para usted!.
Olvídese de la guía de viaje y los destinos convencionales: Ámsterdam está lleno de tesoros inéditos esperando a que usted los descubra.