Historia

El palacio real de Ámsterdam se utilizó como ayuntamiento de la ciudad durante sus primeros 150 años de historia. Después pasó a ser palacio imperial durante cinco breves años. En 1808 Napoleón coronó a su hermano Luis como Rey de Holanda, y el nuevo monarca instaló aquí su residencia. Cuando el imperio francés comenzó su declive, Luis se retiró apresuradamente, dejando aquí muchos de sus opulentos muebles. Tras la partida de los franceses, el edificio siguió utilizándose para las recepciones oficiales y ceremonias de la familia real holandesa. El palacio pasó a ser propiedad del estado en 1936, y del Rey Willem-Alexander y su familia reciben en sus estancias a sus invitados internacionales más ilustres. El palacio está abierto a los visitantes y alberga exposiciones regulares, como la del Real Premio de Pintura, que se celebra cada año en otoño.

Maravilla arquitectónica

El palacio real se construyó entre 1648 y 1665 en un estilo clásico. Para contrarrestar el suelo arenoso de Ámsterdam, el edificio se asienta sobre 13.659 pilares de madera. Atlas se posa en el punto más alto de la fachada, sosteniendo una bola del mundo de 1.000 kg de peso sobre sus hombros. El palacio real fue referido como una de las ocho maravillas del mundo por el poeta Constantijn Huygens.