Entrada discreta
En el siglo XVII, las sinagogas de Ámsterdam eran bastante visibles, pero sus puertas de acceso no lo eran tanto. Cuando cruce su discreta entrada, se maravillará con las proporciones titánicas de su interior del siglo XVII. Su bellísima estructura logró sobrevivir a la destrucción originada durante la II Guerra Mundial, y continúa en uso todavía hoy.