Celebrando los Molinos

A lo largo de los siglos, los molinos (molen) han sido compañeros de trabajo indispensables para los holandeses. Sin ellos la hazaña de ganar tierra al mar no hubiera sido posible. En algunos momentos de su historia, Holanda llegó a contar con más de 10.000 molinos en su territorio: de ahí que cuando una persona actúa irracionalmente se diga que "le ha golpeado un molino". Los holandeses están muy orgullosos de sus molinos, y durante el Día Nacional del Molino y en las fiestas de guardar es muy típico decorarlos con flores, figuras de ángeles o con la bandera holandesa.

Molinos del s.XVII y XVIII

Para contemplar los majestuosos molinos holandeses del s.XVII y XVIII (desde el exterior, ya que no están abiertos al público) - puede visitar De Otter, el molino aserradero más antiguo de su categoría. También De 1200 Roe, o el Riekermolen, ubicado en un bello paraje a orillas del río Amstel. D'Admiraal o De Bloem - este último transportado pieza por pieza desde su ubicación original - son ejemplos de molinos más modernos.

Y para disfrutar del sabor más auténtico de Holanda, no puede faltar una visita al molino De Gooyer. En él podrá beber auténtica cerveza holandesa elaborada a la manera tradicional por la cervecería Brouwerij ‘t IJ.

Apertura al público

De los 8 molinos que quedan en Ámsterdam, sólo uno puede visitarse por dentro: el Molen van Sloten (Molino de Sloten). El Molen van Sloten es una reconstrucción de un molino de 1847, y desde hace algunos años, un lugar muy popular para las bodas holandesas. Pero es que además, este molino funciona de verdad. ¿No se lo cree? Venga a verlo con sus propios ojos: si el tiempo lo permite, el molinero le mostrará de cómo se ponen sus aspas al viento.

Otro de los atractivos de este molino es una interesante presentación audiovisual sobre la vida de Rembrandt titulada 'Rembrandt in the attic'.

Viaje hacia el interior

Y como para contemplar los molinos en su propio ambiente hay que salir de la ciudad, le invitamos a dar un paseo por los alrededores de Ámsterdam y experimentar la belleza de los cielos y los paisajes holandeses.

A pocos kilómetros de Ámsterdam se encuentra el Zaanse Schans un museo al aire libre con 8 molinos espléndidamente conservados y un molino industrial todavía en funcionamiento. Además, la entrada es gratuita. Un relajante paseo de 15 minutos desde aquí nos lleva al Museo del molino, donde podrá aprender interesantes datos y curiosidades sobre los molinos.

Si viene a Ámsterdam no se pierda una visita a sus molinos: ¡la estampa más pintoresca de Holanda!.