Hasta 1922, los granjeros de los pueblos colindantes se desplazaban en barco hasta el mercado de queso de Edam para pesar y vender sus quesos. Todos los miércoles durante los meses de julio y agosto puede revivir el mercado de queso con todo lujo de detalles: portadores de queso, inspectores, granjeros y comerciantes. ¿Siente curiosidad por saber cómo se comerciaba hace siglos? Visite el museo de Edam. Situado en una bella casa de comerciantes construida en 1540 con su típico gablete escalonado, cuenta con un interior amueblado siguiendo las ‘tendencias más actuales’ del siglo XVII.

Monnickendam

En el centro del cercano pueblo de Monnickendam se yerguen orgullosos decenas de edificios monumentales, como la Sint Nicolaaskerk y la Speeltoren (‘el Campanario’), con uno de los carillones más antiguos de Holanda. Paseando por sus lindas callecitas y por su bello puerto, uno puede aspirar el aroma de la anguila ahumada del IJsselmeer.