Durante la ocupación nazi de Holanda, más de 100 000 personas fueron deportadas y ejecutadas en campos de concentración. El Hollandsche Schouwburg es un monumento silencioso de esta tragedia. El diario de Ana Frank se ha convertido en uno de los libros más leídos del mundo. Reconocido por la calidad literaria, ha servido de inspiración para diversas obras de teatro y largometrajes. El diario original, así como otros cuadernos, pueden contemplarse en la Casa de Ana Frank.

Anne Frank Huis

La Anne Frank Huis (Prinsengracht 263) es la casa donde Ana y su familia vivieron escondidos durante más de 2 años. Aunque ahora está vacía, sus áticos todavía conservan una atmósfera de clandestinidad. Aquí se pueden ver algunas de sus pertenencias personales, como fotografías de estrellas de cine que Ana pegaba a la pared, un recorte de periódico en el que aparecía junto a su padre, y un mapa en el que registraba el avance de las Fuerzas Aliadas. También hay una sobria exposición sobre la persecución de los judíos y contra la discriminación en general.

Merwedeplein 37

La Anne Frank Huis trae cada año a casi un millón de visitantes a Ámsterdam. Menos conocida es la casa de Merwedeplein, donde Ana vivió más de nueve años. El apartamento –el número 37-II – recuperó su apariencia original de 1903 gracias a una exhaustiva restauración en 2005, siguiendo las descripciones que Ana dejó en sus cartas. Aunque no está abierto al público, es refugio para escritores extranjeros que no pueden trabajar en libertad en sus países. Fuera se erige una escultura de bronce de Jett Schepp, con Ana mirando su casa por última vez.

Otros recuerdos de Ana Frank en Ámsterdam

El colegio Montessori, en el Rivierenbuurt de Amsterdam, fue la escuela de primaria de Ana. A la entrada hay un extracto del diario de Ana Frank. Este colegio mantiene una clase conservada en su estado original, aunque no es un museo. Desgraciadamente, el Árbol de Ana Frank, junto a la Westertoren, que Ana veía desde su escondite y sobre el que escribió en su diario varias veces, fue derribado por un temporal en agosto de 2010. Entre los tesoros del Archivo de la Ciudad de Ámsterdam se encuentra un informe policial en el que Ana denunció el robo de su bicicleta en abril de 1942.